martes, 30 de marzo de 2010

MiniFic - Ensueño

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Ensueño



Me encuentro dentro de un maravilloso salón de baile, las parejas bailan al son del vals, hay grupos de personas conversando y bebiendo.
Doy vueltas al salón en busca de algo o alguien. Mi vista se dirige a un espejo que se encuentra en uno de los rincones. Me sorprendo con el reflejo.
Mis ojos se dirijen al hermoso vestido que llevo puesto de un color blanco con rosa. La parte de arriba tipo corsé en la parte de la espalda unas cintas rojas lo adornan, una falda larga que llegan hasta un poco mas abajo de mis tobillos de color rosa con algunos bordados.

Mi cabello esta recogido en un moño, algunos mechones rubios se me escapan del agarre, llevo un maquillaje ligero y mis labios pintados de color rosa.
Casi no pude reconocerme era como si fuera otra persona, pero veo algunos rasgos propios los cuales pude ver que era yo: Mis ojos verdes, mis largas pestañas y mi cabello rubio y rizado.
Salgo de mi ensoñación inmediatamente,me doy la vuelta mirando a la pista de baile. Todos se ven tan felices y yo en este rincón, no hay ningún rostro familiar.
Se acabó la melodía y todos aplauden.

Empiezo a aburrirme y me dirijo a la terraza. La vista desde ahi es preciosa. La luna ilumina el enorme jardín. Muchas rosas de varios colores adornan el paisaje, árboles y tambien puedo ver luciernagas que le dan un toque mágico al ambiente. Una gran fuente al centro del jardín cuyas aguas brotan cristalinas le da el toque final al hermoso jardín.
Tan ensimismada estaba con el mágico jardín que no escuché las pisadas aproximandose hasta que sentí a alguien detrás mío.

-¿Qué hace una hermosa joven aqui y sola? - dijo una voz suave y varonil. Me giré para verlo, era un jóven alto y muy atractivo. Cabello castaño hasta los hombros, sus ojos una combinación entre el verde y el azul, una nariz respignada y unos labios que parecian que pedian a gritos "besame". Al no recibir respuesta mía sonrió. Era tan lindo cuando sonreia.

-que pasa...te comieron la lengua los ratones...ya se que soy atractivo, pareciera como si fuera la primera vez que vez a un ejemplar como yo - dijo el muy arrogante.

Mis mejillas debieron adquirir un color rojo, pues los sentia arder; pues que se creia él. Por lo general me daria verguenza hablar con hombres guapos por que se creen la gran cosa, pero él tenía algo que me hacia ademas de querer estrangularlo, me daba la confianza de ser yo misma. Además estaba mi orgullo herido, me las pagará.

-¡JA! - dije sonriente - no, que va a ser...ni que fueras tan guapo, solo estaba...pensando en...- me quedé sin palabras, no sabia que decir.

Escuché como reia...era tan cristalina, sin maliicia, pero aun asi me molestó.

- Oye no te rías - dije abochornada. Una vez que se calmó y dejó de reirse, secó una lagrimita que salia de su ojo. - Lo siento...no quise ofenderte, pero tan solo te veias tan adorable...Por cierto me llamo Terry, y el tuyo?

Lo miré. Debería decirle mi nombre...ah...Por que no? - Soy Candy - dije extendiendo la mano para saludarlo. Él lo tomó y besó el dorso de mi mano. Estaba asombrada, eso solo habia visto en las peliculas, Terry me miró y sonrió yo le devolví la sonrisa un poco sonrosada.

- Y volviendo a mi pregunta inicial, que haces aquí afuera sola - Me preguntó Terry. Mi vista se dirije al paisaje del hermoso jardín.
- No lo se...viendo a todas esas parejas bailando, sonrientes me sentí sola, no conozco a nadie. - Dije triste.
- Eso no es cierto - me dijo Terry muy seguro - no estas sola. Yo estoy contigo y tú ya me conoces - finalizó con una cara pícara.

Ese gesto suyo me hizo sonreir - Gracias. -dije mirandolo a los ojos.

Terry extendió su mano - vamos - me dijo. Yo lo miré dudosa
- ¿A donde? - pregunté.
- A donde mas...a bailar -respondió.
- No se bailar - le dije apenada, Terry sonrie - No te preocupes..yo te enseñaré, vamos.

Suspiro, alargo mi mano para tomar el suyo, ambos nos dirigimos dentro del salón. Me lleva del brazo mientras nos acercamos a la pista de baile, los invitados se apartan para darnos paso mientras nos miran, los escucho susurrar pero no puedo escuchar lo que dicen.
No puedo evitar sonrojarme por ser el centro de atención al estar al lado de un hombre tan guapo como Terry.

Un joven va hasta el piano y empieza con los acordes de una canción acompañado por los demás músicos, el jóven del piano empieza a cantar.

No veo la hora de colgar mi saco en tu ropero
No veo la hora de cantarte hasta dormir
No veo la hora de arrullar todos tus sueños
Y me desvelo pensando en ti

No veo la hora de contarte algun secreto
No veo la hora de explicarte quien soy yo
Y recuperar los momentos que perdimos
en el camino solos tu y yo.

Terry se detiene y se gira para verme directo a los ojos.
- No te preocupes lo harás bien, solo sigueme - dijo serio. Extiende sus brazos, uno de ellos sujeta mi cintura y la otra mi mano.
Yo por mi parte llevo mi brazo libre a su hombro.

Tengo tanto para darte un beso en libertad
Un abrazo por la noche, un cuento que te haga soñar
Si la vida nos juntó a los dos para crecer
Amor contigo yo quiero aprender

Por ti...puedo ser una tarde en tu piel
Una vida en tus ojos de miel
Por ti...vuelvo a ser amor y fé
No veo la hora de volverte a ver.


Ambos nos movemos al ritmo de la melodía, es tan hermosa. Como si fuera un sueño. No puedo evitar sonrojarme al mirarlo a los ojos y ver su mirada penetrante.
Dentro de ellos podía ver esperanza, me prometían algo, pero no se que.

No veo la hora de correr bajo la lluvia
No veo la hora de pintar tu desnudez
Sentarme a leerte un verso que nos una
Y que descubra otra razón para creer

Tengo tanto para darte un beso en libertad
Un abrazo por la noche, un cuento que te haga soñar
Si la vida nos juntó a los dos para crecer
Amor contigo yo quiero aprender.

Siento como Terry sujeta mi cintura más fuerte y me acerca más a él. Yo coloco mi cabeza en su pecho y escucho su acelerado corazón y sonrío.
Giramos alrededor de la pista ignorando a los demás presentes. Solo somos Terry y yo en nuestro pequeño mundo.

Por ti puedo ser una tarde en tu piel
Una vida en tus ojos de miel
Por ti vuelvo a ser amor y fe
No veo la hora de volver...no veo la hora de volver
No veo la hora de volverte a ver...

Con los ultimos acordes nos separamos y sonrío, no queria que la canción terminara nunca. Nuevamente nos dirigimos a la terraza para tener privacidad.
La noche era preciosa y la compañía me hacía pensar en cuentos de hadas, como si estuviera con mi principe azul. Me sonrojo al pensar eso. Terry mira mi rostro y sonríe.

-Te gustaría tomar algo - me dice.
- Si, por favor. Tengo sed - le dije sonriendo.

Él asiente la cabeza, y con ahora regreso ingresa nuevamente al salon. Me giro para poder mirar el mágico paisaje del jardín.
Miro las estrellas, tan brillantes y hermosas. Suspiro y me apoyo en el borde de la terraza. Oigo pasos que se acercan y veo a Terry con dos vasos de vino blanco, me ofrece uno, agarro el vaso y doy un pequeño sorbo bajo la atenta mirada azul de Terry.
No puedo creer me he sonrojado mas esta noche que en toda mi vida, pero no puedo evitarlo. Desde el salón empieza los acordes de una nueva canción. Terry me quita mi vaso y coloca junto con el suyo en el borde de la terraza y extiende su mano.

- Me permite este baile a su humilde servidor - dijo con voz suave.
sonrío y tomo su mano. Nos movemos al ritmo de la música, este baile es diferente al anterior, aqui estamos solos. Si este es un sueño no quiero despertar nunca, quiero permanecer en los brazos de Terry. Escucho su acelerado corazón y es como una canción solo para mi.
Siento un beso en mi cabeza y levanto la cara para verlo a los ojos. Me observa con una mirada que me hipnotiza, su rostro se acerca peligrosamente a mi rostro. Puedo sentir su respiración cada vez mas cerca. Entrecierro los ojos y levanto mi rostro, Terry cierra el pequeño espacio que hay entre nuestros labios, al principio es un roce pero de a poco va tomando fuerza y se convierte en un beso dulce y tierno.

Siento los brazos alrededor de mi cintura y yo coloco mis brazos alrededor de su cuello para poder equilibrarme. De a poco nos vamos separando pero sin soltarnos de nuestro abrazo.

Ambos sonreimos, Terry iba a decir algo. Pero ---




Ti - Tiiiii, suena la alarma

-NOOOO!!! - exclamo al levantarme,desanimada.
No podia creerlo, era un sueño. Que mala suerte la mía
Salgo de la cama con paso lento, no tenía ganas de hacer nada solo dormir y volver a tener el mismo sueño y volver a ver a Terry.
Me doy un baño y me alisto para ir a clases de la Universidad, meto mis libros y cuadernos a una pequeña mochila. Salgo de mi habitación y desayuno rápidamente no quisiera llegar tarde a la clase de anatomía. Cierro la puerta de mi departamento y corro las pocas cuadras hasta llegar al campus de la Universidad.

Miro mi reloj "debo apurarme" me digo y atravieso el patio corriendo, en eso doy la vuelta en la esquina y choco con alguien y ambos caemos.

"Alguien vio la matricula del camion" me pregunto aturdida en el suelo, agito un poco la cabeza para despejarme y veo una mano, alzo la vista y ahi está. El jóven de mis sueños, me sonrojo. él me mira divertido.

- Lo siento, no me fije - digo apenada.
- nah, no te preocupes. Aunque es una buena manera para conocer chicas - dijo divertido.
- Ja! si como no - le digo sacandole la lengua.
Me sonrie y extiende su mano - Soy Terry y tu? - me pregunta.

Yo lo miro, es el mismo nombre del chico de mis sueños.

-eh, te comieron la lengua los ratones - me dice riendo.
-Ah,..yo..Candy - digo extendiendo la mano para saludarlo. Terry lo agarra y besa el dorso de la mano.

Creo que no fue un simple sueño, quizá debía conocerlo.

-Vamos - me dice Terry.
-A donde? - Pregunto.
-Donde tu quieras, o podemos continuar donde quedamos- me dice como si hubiera tenido el mismo sueño que yo.

Me abraza en medio de los pasillos de la Universidad y automaticamente mis brazos se dirigen a su cuello, ambos nos miramos a los ojos como si no hubiera nadie mas que nosotros.
Nuestros rostros se acercan y nos damos un beso lleno de amor, es algo como si siempre lo hubieramo hecho antes.
Luego del beso nos miramos aún abrazados y sonreimos.

Quizás no fue un simple beso, quizás estabamos destinados a encontrarnos y amarnos hasta que nuestras vidas se acaben y tal vés mas allá de la eternidad.

FIN

lunes, 1 de marzo de 2010

Mis personajes Favoritos

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Como que hace tiempo que no posteaba nada...
Mis personajes favoritos de algunas de las series, anime, cartoons, libros, peliculas que he visto o leido.




Anime

Bleach : Ichigo Kurosaki, Ishida Uryu
Blood + : Salomon
Candy Candy : Terry Grandchester
Card Captor Sakura : Eriol H , Shaoran Li
Death Note : Light Yagami
Digimon : Matt Ishida, Tai Yagami, Tk,
Dragon Ball : Goku
Fullmetal Alchemist : Edward Elric
Inuyasha : Sesshomaru, Inuyasha
Naruto : Sasuke, Naruto
Robotech : Rick Hunter

Cartoons:

Avatar: The last Airbender : Zuko
Ben 10- Fuerza Alienigena : Kevin
Danny Phantom: Danny
Total Drama Island : Trent, Justin
W.I.T.C.H. : Caleb

TV. Shows:

Big Bang Theory: Sheldon
Blood Ties : Henry
Bones : Booth
Buffy: The Vampire Slayer : Angel, Spike
Grey´s Anatomy : Derek Sheppart
That 70 Show : Eric Forman
Two and a half men : Charlie

Movies:


Indiana Jones : Indiana Jones
Kate and Leopold : Leopold
Moulin Rouge : Cristian
Pearl Harbor : Rafe
Phantom of the Opera : The phantom
Pirates of the Carabean : Cap. Sparrow
Star Wars : Obi Wan
Titanic : Jack Dawson
Transformers :

Libros:

Crepusculo : Edward Cullen y Dr. Cullen
El jardin de las fieras : Paul Schumann
Harry Potter : Draco Malfoy
Lord of the Ring : Legolas
Orgullo y Prejuicio : Sr. Darcy
Pasos en la oscuridad : Jack

lunes, 25 de enero de 2010

El Amor de una Madre - Cap 8

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Capitulo 8

Los sentimientos de Terry

Desde que tengo memoria solo he conocido la soledad, aunque hubo un tiempo aunque breve fui feliz, había tenido una mamá un papá que me amaron, había sentido su amor, sus sonrisas, sus abrazos, sus besos y sus atenciones conmigo. Hay un recuerdo pero que ahora lo tengo borroso, es la de un día de campo, solo recuerdo las caras felices de mis padres y el día soleado que nos sonreía.

Realmente no se cuando cambio todo eso, quizás en el momento que mi padre me subió a ese barco que nos separó de mi madre, la recuerdo corriendo por el puerto siguiendo al barco gritando mi nombre justo antes de caer. Todavía era pequeño no podía hacer nada, no podía ir a ayudarla, mi padre me llevó de vuelta al camarote. Pregunté por mamá y el me dijo que iba a tener una nueva mamá, pero yo quería a la mía no quería una nueva mamá. Y lloré mi padre no aguantando mi llanto salió del camarote y me dejo solo, no me abrazó ni me consoló, pero eso era tan solo el principio de mi triste vida sin mi madre.

Londres era tan diferente a New York el clima casi siempre era nublado y ambiente gris en cambio New York era soleado y tenia mas color, mi padre me llevó a una enorme mansión por dentro era frío, nos recibieron los sirvientes y una señora con cara de cerdo que me miraba como si fuera basura y oliera mal por la mueca que tenia, mi padre me la presentó como su esposa y como mi nueva mamá.

Los días en esa enorme casa eran horribles, la cara de cerdo como la llamaba no pensaba decirle mamá por que sabia que ella no me quería que solo me aguantaba por mi padre, era mala conmigo y siempre me decía cosas feas, decía cosas horribles de mi madre, un día no aguante mas y la empujé aunque era pequeño la hice caer y Salí corriendo a mi habitación sabiendo que mi padre vendría a castigarme. Mi padre no me defendía, ya no me quería, los únicos que me querían ahí era la servidumbre.

Me hice amigos de la cocinera, el jardinero, el chofer, de mi maestro de equitación y mi niñera. 2 años después mi madre vino a visitarme estaba en la sala junto a mi padre parecía que discutían cuando entre con la niñera corrí a sus brazos como la extrañaba ella me abrazó fuerte.

-porque tardaste mucho, mami- dije abrazándola todo lo que mis pequeñas manos podían –te extrañé-.

-no pude venir antes- me dijo sonriendo, como extrañaba esa sonrisa y ver su lunar – yo también te extrañe muchísimo amor-.

Me acerco a ella –aquí hace mucho frío, no me gusta este lugar -le susurré en su oreja – una señora con cara de cerdo es mala conmigo- dije haciendo una mueca.

Solo pudo permanecer a mi lado una semana que recordaría con ilusión en mis largas noches en la enorme casa en la cual vivía. La despedida fue dolorosa para ambos, lo se por que vi en sus ojos la tristeza que la embargaba el dejarme solo sin su protección y su amor por que ella fue la única que me ha amado y protegido. A mi padre solo le ha importado el buen nombre de los Grandchester. Ahora lo recuerdo como si fuera ayer.

-Terry, te prometo que estaremos juntos- me dijo suave mientras hundía su rostro entre mis cabellos. Yo solo pude mover la cabeza afirmando. Lloraría si abría la boca así que no le dije nada solo pude abrazarla. Y ella me sonrió una última vez antes de irse.

Aun recuerdo su sonrisa, esa sonrisa me acompañó mis noches cuando se marchó, se que mi padre le dijo que se marchara, se que mi madre quería que me fuera con ella, lo que no supe era por que mi padre no le permitido que me fuera sino era feliz aquí, yo era feliz al lado de mi madre. Así que no me enfadé con ella cuando se tuvo que ir, aunque la despedida fue muy triste para ambos.

Desde ese momento le perdí el respeto a ese hombre que me separó de la mujer que me amó hasta ese momento. Esa fue la última vez que le dije papá…

Pasaron los años y el duque tuvo 3 hijos más con la cara de cerdo, siempre he sido un estorbo en esta familia, tengo que soportar los gritos de la cara de cerdo, mi padre nunca dice nada para defenderme, absolutamente nada.

Me han inscrito a varios colegios internados, nunca encajé en ningún lugar, me expulsaban por pelear y llegar borracho a clases. A mi corta edad ya fumo y bebo, incluso cuando se me da la gana me meto en peleas callejeras. Es como una forma de descargar la ira que siento.

Mi padre me ha inscrito a colegio San Pablo aunque ya saben de mi reputación y las cosas que hago no me han expulsado por los donativos que mi padre da al colegio, así que hago lo que quiero.

Mi única amiga en esa cárcel como lo llamo, es Teodora mi fiel compañera, mi caballo. Todos en esta cárcel me temen por que dicen que soy un delincuente, no me importa lo que dicen.

---

El invierno ha llegado, estoy en un barco que se dirige a América, había pensado mucho el hacer este viaje, aunque soy menor de edad pude abordar, estoy harto de la vida que tengo en este momento recuerdo la promesa que nos hicimos con mi madre el estar juntos, voy a reunirme con ella y pedirle si puedo vivir con ella.

New York, muy diferente a Londres hay mas gente y mas luces, ni bien salgo del puerto, comienza una tormenta de nieva, hace mucho frió pero eso no me impide ir directamente a casa de mi madre.

Estoy parado en la puerta sin saber que hacer, el viento frío que sopla no lo siento, estoy nervioso muevo mi brazo lentamente y toco la puerta, espero unos minutos y me abre la sirvienta que una vez fue mi nana.

Se sorprende de verme-ah…es usted señorito Terry- va en busca de mi madre, se dirige a una puerta y toca, se abre y ahí la veo tan hermosa como un ángel –su hijo señora-.

-mamá- digo, ella viene a mi corriendo -Terry- dice hacia tiempo no escuchaba su voz -Terry- me mira de pies a cabeza –como has crecido- cierro los ojos –no te quedes ahí, entra- me dice.

Entro a la casa era acogedora y caliente a comparación a la residencia Grandchester –haré que la mucama te prepare algo caliente- escucho que dice ya que esta detrás mió me doy la vuelta –Mamá- digo y nos abrazamos. Hacia tanto tiempo que no recibía un abrazo se sentía tan agradable, mi madre como la había extrañado.

–Mi querido Terry- me abraza más fuerte, cierro los ojos para disfrutar de su calidez, no quería salir de sus brazos que una vez me habrían brindado consuelo, cariño y calmaron mis miedos.

Escucho risas que provienen de la otra habitación y ella se pone tensa y afloja su abrazo -ya no podrás volver aquí- me dice, abro los ojos - por que no se ha revelado que tu eres mi hijo – me dice apenada no quería verle la cara –Terry no interpretes mal, yo te adoro – sabia que lo lamentaba pero me ganó mi rabia y mi orgullo, ella quería abrazarme pero me separé violentamente y su collar que tenia puesto se rompió y Salí rápidamente de la casa. Aun podía escucharla a pesar de la tormenta –Terry… Terry, eres hijo de los Grandchester, promete que no le dirás a nadie que eres mi hijo, no lo digas a nadie…a nadie –corría sin rumbo fijo, no sabia que iba a hacer a partir de ese momento.

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El viaje de vuelta fue amargo, me quedé en mi camarote, solo salía para comer y por las noches a pasear por los pasillos.

Solo podía pensar en lo que pudo haber sido si mi madre no me hubiera rechazado. Los abrazos, las sonrisas compartidas, almuerzos y cenas en compañía. Creí que mi vida iba a ser diferente, iba a alejarme de los malos tratos de la cara de cerdo, las burlas y malas caras de sus hijos, la indiferencia del duque. Aunque se que los únicos que me han mostrado cariño ha sido las sirvientes, pero estoy seguro que se hubieran alegrado que no regresara sabiendo que era feliz lejos de las frías paredes de la residencia Grandchester.

Mis pensamientos se mezclan entre la neblina, mi madre me rechazó se que reaccioné mal, me hubiera gustado pedirle perdón pero el orgullo no me deja. Me apoyo en la baranda mirando hacia el mar. Adentro hay una fiesta pero eso a mi no me importa no estoy de animo para festejar. Aquí afuera hace frío pero no lo siento, una lágrima cae por mi mejilla. Debo regresar a Londres por que no tengo a donde mas ir. Debo regresar a mi solitaria vida hasta que tenga edad para poder realizar mis sueños.

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He conocido un ángel que salio de la niebla, un ángel pecoso. Me hizo olvidar de mi dolor por un momento. En la soledad de mi camarote no puedo dejar de pensar en ella. Tan dulce, tan linda y sin conocerme se preocupó por mi, espero volver a verla.

Londres con su clima que me deprime, la pude ver de lejos estaba con 2 jóvenes que se la llevaron. Alquile un vehiculo y me dirigí a un hotel, prefiero permanecer el menor tiempo en esa enorme casa y su gente.

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No puedo creer que el destino fuera bondadoso conmigo, la volví a ver, estudia aquí en el San Pablo. Justo interrumpí la misa y la vi, en toda la masa de negras vestiduras, ella era el ángel vestida de blanco. No me importó el castigo de la hermana Grey.

Conforme pasaba el tiempo me di cuenta que era diferente a cualquier otra chica que haya conocido. Era bondadosa, de buen corazón y no le importaba los castigos con tal de ayudar a sus amigos. Como cuando salio del colegio solo para comprarme medicina cuando llegué herido y por error fui a caer en su dormitorio, aunque se que me comporté de mala manera y no le pude agradecer el haber cuidado de mi. Albert nos nombró los rebeldes del colegio San Pablo.

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Ella conoce mi secreto, por error había dejado una foto de mi madre, ello lo vio, no pude evitar descargar mi frustración con ella, me prometió que no le diría a nadie y se que no lo hará. Pero me siento mal por haberme comportado con ella. Después de haberse ido me quedé solo con mis amargos recuerdos, el anhelo de ver a mi madre, su rechazo, el amargo regreso, la luz que me iba sacando de a poco de la oscuridad, un ángel que me cuida aunque no lo sepa un ángel pecoso que me hace olvidar mis problemas, también recuerdo las palabras de la cara de cerdo, la indiferencia del duque, los ojos acusadores de sus hijos. No lo soporto y salgo a despejarme, voy a visitar a mi fiel compañera Teodora. Cabalgo aunque se que pronto lloverá, escucho un grito “es Candy” y cae por las escaleras, voy a su lado, esta desmayada, la escucho murmurar -Anthony- esa fue la primera vez que escuché el nombre de mi rival

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Me sentí fatal cuando supe que mi rival con quien iba a pelear por el cariño de Candy estaba muerto. Pero no podía retractar mis palabras mi orgullo era demasiado fuerte. Me lo contó cuando nos encontramos en el zoológico que trabaja nuestro amigo Albert, habíamos disfrutado de un buen paseo y me pude burlar de ella, pero tuve que estropearlo con mi gran boca. Nos enojamos y me fui para no decir algo que me pudiera arrepentir.

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El festival de mayo fui la primera vez que participé por que ella iba a estar presente aunque estuviera castigada eso no iba a detenerla para que disfrute de ese día, estuvo disfrazada de Romeo y Julieta, disfruté su compañía reímos, corrimos, bailamos pero tuvo que estropear hablando de Anthony, se que esta mal ponerme celoso de un muerto pero lo único que he conocido es la soledad y el rechazo y por lo tanto siento esta inseguridad de que pueda rechazarme o no sienta lo mismo que yo. Por eso me comporté así con ella. Me fui y la dejé sola, pero no pude permanecer mucho tiempo enfadado con ella así que fui al cuarto de meditación donde ella había sido castigada y la salve de que la descubrieran.

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Han llegado las vacaciones de verano y como cada año me voy a Escocia, para alejarme de mi padre. Prefiero estar solo que estar soportando a su esposa y sus hijos. Se que Candy vendrá al colegio de verano.

Loa días son tranquilos no estoy solo, Mark y su madre me hacen compañía, a Mark lo considero como un hermano menor, su madre se preocupa de que coma bien incluso me invita a cenar a su casa para que no me sienta solo en esa enorme casa, soy como su segundo hijo. Juego con Mark hasta que su madre nos llama a cenar, hay días que me quedo a dormir cuando sin darnos cuenta se hace tarde y su madre no me deja marcharme diciendo que podría ser peligroso. En momentos así pienso en mi madre e imagino como podría haber sido si mi padre no me hubiera alejado de ella. Me hubiera cobijado en los días fríos, cenaríamos juntos, me leería los libros que ahora poseo y que guardo con recelo incluso me castigaría si hacia travesuras, por un momento sonrío pero al instante frunzo el ceño y aparto esos pensamientos de mi mente y me duermo.

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El día era soleado perfecto para dar una vuelta por los alrededores de seguro Candy ya habría llegado al colegio. En eso pensaba cuando aparece la madre de Mark y me dice que había una mujer que quería hablar conmigo. Bajé las escaleras, pensando que podría tratarse de la pecosa, en una de las habitaciones estaba ella, mi madre. Me sorprendí pero al instante cambie mi expresión por una de ira, ¿Qué hacia ella aquí?

-escúchame por favor- me dijo –lo lamento tanto- no quise escucharla –sal de aquí, no eres bienvenida- mi voz era fría, pero estaba herido, quería lastimarla, que sintiera lo que sentí con su rechazo –no lo haré hasta que me escuches- me dijo con los ojos llorosos. La miré, no sabia que hacer si se quedaba un momento mas, seguro que era capaz de perdonarla –sino te vas tu, me iré yo…regresaré por la mañana y cuando vuelva mas te vale que no estés aquí- dije finalmente y salí de la habitación, lo mejor era alejarme de ella, me dirigí a la puerta y salí dando un portazo. Al salir me di cuenta de mis acciones pero, cerré los ojos y me corrí hasta la casa de Mark, estoy seguro que me permitirán dormir esta noche con ellos.

A Mark no le importó que me quedara y tuve un día tranquilo, por la noche en mi cama no dejaba de pensar en ella. ¿Por qué estaba aquí? ¿Realmente quería disculparse? Con estas preguntas y más me quedé dormido.

Por la mañana regresé a casa no había nadie, se había ido, por un momento pensé que se quedaría. Creí que pelearía por mi, pero por lo visto me equivoqué y nuevamente me dejó.

Continuará…

El Amor de una Madre - Cap 7

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Capitulo 7

La mañana era preciosa, salí a despejarme un poco antes de poder hablar con Terry, por la tarde estaba ya estaba preparada para enfrentarme a él, salí en dirección a la mansión, toque la reja y una amable mujer me atendió le pedí que me permitiera hablar con mi hijo, me miró asombrada por lo que dije, seguramente ella pensaría que su madre era la mujer con la que estaba casada Richard, me miró fijamente para ver si había algún parecido, al parecer si lo encontró porque me dejó pasar, entre el interior el ambiente era frió, de una de las puertas salió Terry, al verme su cara cambio de uno tranquilo a una tensa y una mirada de odio que me atravesó el alma.

-escúchame por favor- le suplique –lo lamento tanto- el no me escuchó –sal de aquí, no eres bienvenida- su voz era tan fría como la misma casa que habitaba. –no lo haré hasta que me escuches- le dije con los ojos llorosos. El me miró no se que estaría pensando –sino te vas tu, me iré yo…regresaré por la mañana y cuando vuelva mas te vale que no estés aquí- dijo finalmente y salió de la habitación, se escucho un estruendo al cerrar la puerta con fuerza. Sabia que Terry estaba lastimado y enfadado pero no pensé que fuera tanto.

No se cuanto tiempo estuve parada en el mismo lugar cuando la amable mujer me dijo que la cena estaba lista. –No me quedaré a cenar- le dije amablemente, ella sonrió –es un poco tarde para que regrese, los caminos pueden ser peligrosos para una mujer sola, mejor quédese a dormir-.

-pero….y Terry, donde pasará la noche- le dije preocupada, -el va a pasar la noche en mi casa en compañía de Mark- dijo.

-gracias por…por cuidar de Terry- dije aliviada al saber que tenia a alguien que cuidara de el mientras no estuviera a su lado.

No pude dormir mucho esa noche, salí al balcón a tomar un poco de aire, el paisaje era maravilloso por la noche…pude ver el lago, la luna reflejándose en el. Mi mente se despejó ya estaba mas tranquila, no me daría por vencida, no podía irme sin su perdón.

A la mañana siguiente me fui a mi hotel después de que la amable mujer me diera el desayuno, por la tarde fui por los alrededores pensando que paso a seguir me acerque al lago los reflejos del sol en el lago era tranquilizador, me recargué en un árbol, cerré los ojos y suspiré “que hacer, como proceder, como acercarme” una lagrima se me escapó surcó mis mejillas, di una mirada a la enorme residencia. Ya estaba lista mentalmente para un nuevo enfrentamiento, siento una mirada y miró, ahí había una jovencita con una flores en la mano era rubia, pero no me di el lujo de ver mas porque me entro el miedo de que me reconociera y salí corriendo. Ya habría otro momento para ir a ver a Terry.

Al llegar al hotel, el recepcionista me dije que tenia un telegrama, me lo entrega y me voy a mi habitación a leerlo tranquila. Una vez ahí leo el telegrama, me puse pálida. Era Robert diciendo que necesitaba regresar de inmediato que habían cambiado la fecha de estreno y que debíamos empezar a ensayar.

Mañana debía ir a hablar con Terry, era mi ultima oportunidad, después de esto tal ves no habría otra, hasta quizás lo perdería para siempre.

El Amor de una Madre - Cap 6

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Capitulo 6

El nuevo día trae consigo nuevos fuerzas, nuevas experiencias, cada día es un paso mas para llegar a la meta impuesta. Pero para llegar a la meta hay que afrontar muchos obstáculos que a veces pensamos que nos son imposibles pero cuando pasa sentimos satisfacción sabiendo que estamos a un paso mas de alcanzar nuestros sueños. Algunos dejan de soñar en el camino no sabiendo que si hubieran hecho un esfuerzo mas lo hubieran alcanzado, solos los valientes siguen el sendero, yo nunca me he caracterizado por ser una persona que deja las cosas a medias por eso mismo tras meses de espera me encuentro hay en un barco, doy una mirada a la estatua de la libertad, aquella que se despide silenciosamente de mi.

El día es soleado, el clima es perfecto, me dirijo a mi camarote a descansar el viaje va a ser largo pero el ver la rostro de mi hijo me da fuerzas, solo quiero su perdón y que me acepte. Los días pasaban lentamente me dediqué a pasear por los pasillos mirando el mar, leyendo el libreto para la próxima puesta en escena, admirando el atardecer.

Llegamos al puerto durante la mañana, nos recibió el clima nublado de Londres a pesar de ser verano, el sol brillaba por momentos. Me dirigí al hotel para poder descansar del viaje y poder almorzar, en todo momento pensando que iba a decirle a mi hijo una vez que lo tenga en frente.

A la mañana siguiente me dirigí a la residencia de los Grandchester, iba disfrazada para no llamar la atención. Me atendió una amable mucama, pregunte por Ferry, creí poder encontrarme ahí pero me dijo ella que se encontraba en Escocia en una villa que tenia la familia para pasar las vacaciones de verano como cada año, se lo agradecí y le pedí que no le dijera de mi visita a nadie.

Regresé al hotel en parte triste de no encontrarlo y otra parte aliviada por que estaríamos solos nadie nos iba a molestar, ahora sabia el siguiente paso era el conseguir un transporte hacia Escocia. Estaba cada vez mas cerca, esa noche dormí tranquila soñando con un encuentro feliz con mi hijo.

Dos días después estaba de camino hacia Escocia, estaba nerviosa y me dedique a ver el paisaje, era hermoso, las praderas verdes, el sol brillaba a través de los árboles, el canto de los pájaros era música que me calmó.

Llegué la tarde del día siguiente, me instalé en mi hotel, la habitación estaba reservado a mi nombre no tenia miedo de que me reconocieran, estaba en un pueblo pequeño así que no había problema de que alguien me reconociera.

Luego del almuerzo caminé por el camino arenoso, pregunté por la villa Grandchester una vez que me indicaron me dirigí ahí. A lo lejos vi una hermosa mansión cerca de un lago, no supe cuanto tiempo me quedé viendo la estructura cuando me di cuenta estaba anocheciendo, ya era tarde así que volví al hotel, mañana iba a ser un largo día.

-espero que puedas perdonarme, Terry- susurré antes de cerrar los ojos y caer en la inconciencia.

Continuará...

El Amor de una Madre - Cap 5

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Capitulo 5

En lugar de ser el mejor día de mi vida se convirtió en el peor por causa del miedo que me invadió. Si no hubiera dicho eso estarías aquí conmigo.

Salí a su encuentro, tomé su mano lo miré de pies a cabeza –como has crecido- dije tiernamente –no te quedes ahí, entra- él entró lentamente –haré que la mucama te prepare algo caliente- dije.

Estabas de espalda a mi, te das la vuelta -mamá- dijiste, en ese momento me sentí la mujer más feliz del mundo, esa era la palabra mas maravillosa que había escuchado, hacia tanto que no te escuchaba y tu voz me pareció como la de los Ángeles. -Terry- te respondí, nos abrazamos, por primera vez en mucho tiempo me sentí tan dichosa, finalmente estabas a mi lado. Tu maleta me lo confirmaba, querías estar junto a mí como yo también quería. Así debió ser desde el principio como la familia que una vez fue. –Querido Terry- tuve como una especie de flashback al tenerte ahí, recordaba cuando eras pequeño y te refugiabas en mis brazos.

Unas risas interrumpen mis pensamientos y me devuelven a la realidad, me separó de él y lo miro –ya no podrás volver aquí-dije con el dolor en mi corazón. El se puso tenso –por que no se ha revelado que tu eres mi hijo- mi pequeñó Terry no me miraba, sabia que estaba enfadado por mi cobardía –Terry no interpretes mal, yo te adoro –él se separa de mis brazos de manera violenta y mi collar vuela y se rompe al igual que mi corazón y te veo correr hacia la puerta -Terry- corro detrás de ti, abres la puerta y corres hacia la calle –espera Terry- dije, te veo desaparecer entre la ventisca –Terry, Terry, eres hijo de los Grandchester, promete que no le dirás a nadie que eres mi hijo, no lo digas a nadie…a nadie – grité pero no pude verte mas.

Hubiera querido decirte tantas cosas muy distintas a las que te dije, esa noche lloré maldiciendo mi cobardía, necesitaba recuperar a mi hijo, pero ahora no era su padre el que nos separaba, ahora era el orgullo y la cobardía, con tal de recuperarte gritaré a los cuatro vientos sin importarme las consecuencias, que Terry era hijo del mismo duque y una actriz americana.

Esperaría a que termine la temporada y arreglar algunos asuntos, ahora iba a ser yo la que me dirija hacia donde te encuentras para recuperarte, se que será difícil, por que conociéndote habrás heredado el orgullo de tu padre. Pero no me dejaré vencer, en el pasado me dejé pisar por el que dirá pero ahora no me importa sino tengo el amor de mi hijo.

Continuará.....

Notas: Para este capitulo tuve que ver el episodio 38 varias veces para el dialogo del encuentro entre madre e hijo.

El Amor de una Madre - Cap 4

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Capitulo 4

Solo pude permanecer a tu lado una semana, que aproveché al máximo de esta contigo, durante ese tiempo no volví a ver a Richard hasta el ultimo día en Inglaterra. Le pedí por ultima vez que me dejara llevármelo, el se negó, la despedida fue un trago amargo tanto para mi como se que fue para mi Terry.

-Terry, te prometo que estaremos juntos- le dije suave mientras hundía mi rostro entre sus cabellos. El solo asintió.

El destino fue cruel con nosotros, el orgullo y el deber nos separó, aquel a quien amé me arrebató de mi lado lo más preciado que tenia, mi Terry.

No se como pude aguantar todos estos años pensando que otra le daría el amor que necesitaba. Para disminuir ese dolor me enfrasque en mi carrera para que cuando volviera a verte estuvieras orgulloso de tu madre.

Han pasado años desde la ultima vez que escuché tu voz, tengo fotografías tuyas que he recibio de tu parte, pero una cosa es verte en un papel y cuanto has crecido que tenerte entre mis brazos y verte crecer. Me he perdido muchas cosas de tu infancia, pero tu siempre me has escrito me alegra que no te hayas olvidado de la persona que te dio la vida y anhela tu regreso.

Todos los años en tu cumpleaños te enviaba algo para que no me olvidaras, juguetes, fotografías mías, también libros que una vez me pertenecieron y que ahora iban a ser tuyas. Esperaba que los recibieras con entusiasmo y me imaginaba tu cara de felicidad al recibirlos. Mi mayor temor era que pudieras rechazarlos....temía tu rechazo.

Nuevamente invierno, cada año es lo mismo, siento el frió no solo físico sino también lo siento en mi corazón al no tener a mi Terry a mi lado, esta época me siento mas sola. Salgo del teatro después del ensayo y me dirijo a casa, el viento gélido me llega hasta los huesos intento abrigarme más pero se que es inútil, al llegar a casa solo me recibe la sirvienta que tenia ya preparada mi cena, luego de retirarse la sirvienta la casa se sume en silencio, la soledad y los recuerdos son mi compañeras en los días de frió, la que calienta mis sabanas, me sonríe en los días calidos y la que me felicita por mis triunfos. En realidad no poseo amigos verdaderos, este mundo de la farándula es pura apariencia no sabes quienes son los que hablan de ti a tus espaldas y luego te sonríen como si nada. Al único que puedo decir amigo es a Robert quien ha estado conmigo en mis peores momentos cuando creí que no me quedaba nada y no tenia caso pelear cuando quería acabar con esta vida de sufrimiento, el me ayudo y me hizo recordar la promesa que una vez le hice a mi Terry.

Que hubiera pensado Terry de su madre cuando supiera que su madre había dejado de luchar por el, fue gracias a Robert y al recuerdo de Terry que salí adelante y dediqué todas mis actuaciones a mi hijo como si el estuviera viéndome.

Sonrío, no quiero pensar en los momentos malos de mi pasado.

–A ver que le voy a comprar a Terry para esta navidad. -

El día estaba frío mucho mas que el día anterior, era mi día libre así que ese día tenia invitados a cenar para celebrar el inicio de la temporada, por un momento pensé en cancelarlo no solo por el clima, tenía un presentimiento que algo iba a pasar pero lo ignoré.

El día pasó mas rápido de lo que a mi me hubiera gustado, ya estaba todo listo para la cena, había comprado el regalo para mi Terry, a la hora prevista llegaron los invitados, eran unos pocas personas a las que podía considerar amigos, tuvimos una cena tranquila la charla era tranquila, luego de la cena pasamos al living para seguir la charla sin interrupciones.

Luego de una hora de bromas y charlas animadas entra la sirvienta preguntando por mí, me acerco a la puerta, me susurra para que nadie escuche –señora, su hijo-.

No podía creerlo, saldo del living y efectivamente justo en la puerta con su maleta en mano estaba mi hijo…mi Terry.

Continuará....

martes, 30 de marzo de 2010

MiniFic - Ensueño

Ensueño



Me encuentro dentro de un maravilloso salón de baile, las parejas bailan al son del vals, hay grupos de personas conversando y bebiendo.
Doy vueltas al salón en busca de algo o alguien. Mi vista se dirige a un espejo que se encuentra en uno de los rincones. Me sorprendo con el reflejo.
Mis ojos se dirijen al hermoso vestido que llevo puesto de un color blanco con rosa. La parte de arriba tipo corsé en la parte de la espalda unas cintas rojas lo adornan, una falda larga que llegan hasta un poco mas abajo de mis tobillos de color rosa con algunos bordados.

Mi cabello esta recogido en un moño, algunos mechones rubios se me escapan del agarre, llevo un maquillaje ligero y mis labios pintados de color rosa.
Casi no pude reconocerme era como si fuera otra persona, pero veo algunos rasgos propios los cuales pude ver que era yo: Mis ojos verdes, mis largas pestañas y mi cabello rubio y rizado.
Salgo de mi ensoñación inmediatamente,me doy la vuelta mirando a la pista de baile. Todos se ven tan felices y yo en este rincón, no hay ningún rostro familiar.
Se acabó la melodía y todos aplauden.

Empiezo a aburrirme y me dirijo a la terraza. La vista desde ahi es preciosa. La luna ilumina el enorme jardín. Muchas rosas de varios colores adornan el paisaje, árboles y tambien puedo ver luciernagas que le dan un toque mágico al ambiente. Una gran fuente al centro del jardín cuyas aguas brotan cristalinas le da el toque final al hermoso jardín.
Tan ensimismada estaba con el mágico jardín que no escuché las pisadas aproximandose hasta que sentí a alguien detrás mío.

-¿Qué hace una hermosa joven aqui y sola? - dijo una voz suave y varonil. Me giré para verlo, era un jóven alto y muy atractivo. Cabello castaño hasta los hombros, sus ojos una combinación entre el verde y el azul, una nariz respignada y unos labios que parecian que pedian a gritos "besame". Al no recibir respuesta mía sonrió. Era tan lindo cuando sonreia.

-que pasa...te comieron la lengua los ratones...ya se que soy atractivo, pareciera como si fuera la primera vez que vez a un ejemplar como yo - dijo el muy arrogante.

Mis mejillas debieron adquirir un color rojo, pues los sentia arder; pues que se creia él. Por lo general me daria verguenza hablar con hombres guapos por que se creen la gran cosa, pero él tenía algo que me hacia ademas de querer estrangularlo, me daba la confianza de ser yo misma. Además estaba mi orgullo herido, me las pagará.

-¡JA! - dije sonriente - no, que va a ser...ni que fueras tan guapo, solo estaba...pensando en...- me quedé sin palabras, no sabia que decir.

Escuché como reia...era tan cristalina, sin maliicia, pero aun asi me molestó.

- Oye no te rías - dije abochornada. Una vez que se calmó y dejó de reirse, secó una lagrimita que salia de su ojo. - Lo siento...no quise ofenderte, pero tan solo te veias tan adorable...Por cierto me llamo Terry, y el tuyo?

Lo miré. Debería decirle mi nombre...ah...Por que no? - Soy Candy - dije extendiendo la mano para saludarlo. Él lo tomó y besó el dorso de mi mano. Estaba asombrada, eso solo habia visto en las peliculas, Terry me miró y sonrió yo le devolví la sonrisa un poco sonrosada.

- Y volviendo a mi pregunta inicial, que haces aquí afuera sola - Me preguntó Terry. Mi vista se dirije al paisaje del hermoso jardín.
- No lo se...viendo a todas esas parejas bailando, sonrientes me sentí sola, no conozco a nadie. - Dije triste.
- Eso no es cierto - me dijo Terry muy seguro - no estas sola. Yo estoy contigo y tú ya me conoces - finalizó con una cara pícara.

Ese gesto suyo me hizo sonreir - Gracias. -dije mirandolo a los ojos.

Terry extendió su mano - vamos - me dijo. Yo lo miré dudosa
- ¿A donde? - pregunté.
- A donde mas...a bailar -respondió.
- No se bailar - le dije apenada, Terry sonrie - No te preocupes..yo te enseñaré, vamos.

Suspiro, alargo mi mano para tomar el suyo, ambos nos dirigimos dentro del salón. Me lleva del brazo mientras nos acercamos a la pista de baile, los invitados se apartan para darnos paso mientras nos miran, los escucho susurrar pero no puedo escuchar lo que dicen.
No puedo evitar sonrojarme por ser el centro de atención al estar al lado de un hombre tan guapo como Terry.

Un joven va hasta el piano y empieza con los acordes de una canción acompañado por los demás músicos, el jóven del piano empieza a cantar.

No veo la hora de colgar mi saco en tu ropero
No veo la hora de cantarte hasta dormir
No veo la hora de arrullar todos tus sueños
Y me desvelo pensando en ti

No veo la hora de contarte algun secreto
No veo la hora de explicarte quien soy yo
Y recuperar los momentos que perdimos
en el camino solos tu y yo.

Terry se detiene y se gira para verme directo a los ojos.
- No te preocupes lo harás bien, solo sigueme - dijo serio. Extiende sus brazos, uno de ellos sujeta mi cintura y la otra mi mano.
Yo por mi parte llevo mi brazo libre a su hombro.

Tengo tanto para darte un beso en libertad
Un abrazo por la noche, un cuento que te haga soñar
Si la vida nos juntó a los dos para crecer
Amor contigo yo quiero aprender

Por ti...puedo ser una tarde en tu piel
Una vida en tus ojos de miel
Por ti...vuelvo a ser amor y fé
No veo la hora de volverte a ver.


Ambos nos movemos al ritmo de la melodía, es tan hermosa. Como si fuera un sueño. No puedo evitar sonrojarme al mirarlo a los ojos y ver su mirada penetrante.
Dentro de ellos podía ver esperanza, me prometían algo, pero no se que.

No veo la hora de correr bajo la lluvia
No veo la hora de pintar tu desnudez
Sentarme a leerte un verso que nos una
Y que descubra otra razón para creer

Tengo tanto para darte un beso en libertad
Un abrazo por la noche, un cuento que te haga soñar
Si la vida nos juntó a los dos para crecer
Amor contigo yo quiero aprender.

Siento como Terry sujeta mi cintura más fuerte y me acerca más a él. Yo coloco mi cabeza en su pecho y escucho su acelerado corazón y sonrío.
Giramos alrededor de la pista ignorando a los demás presentes. Solo somos Terry y yo en nuestro pequeño mundo.

Por ti puedo ser una tarde en tu piel
Una vida en tus ojos de miel
Por ti vuelvo a ser amor y fe
No veo la hora de volver...no veo la hora de volver
No veo la hora de volverte a ver...

Con los ultimos acordes nos separamos y sonrío, no queria que la canción terminara nunca. Nuevamente nos dirigimos a la terraza para tener privacidad.
La noche era preciosa y la compañía me hacía pensar en cuentos de hadas, como si estuviera con mi principe azul. Me sonrojo al pensar eso. Terry mira mi rostro y sonríe.

-Te gustaría tomar algo - me dice.
- Si, por favor. Tengo sed - le dije sonriendo.

Él asiente la cabeza, y con ahora regreso ingresa nuevamente al salon. Me giro para poder mirar el mágico paisaje del jardín.
Miro las estrellas, tan brillantes y hermosas. Suspiro y me apoyo en el borde de la terraza. Oigo pasos que se acercan y veo a Terry con dos vasos de vino blanco, me ofrece uno, agarro el vaso y doy un pequeño sorbo bajo la atenta mirada azul de Terry.
No puedo creer me he sonrojado mas esta noche que en toda mi vida, pero no puedo evitarlo. Desde el salón empieza los acordes de una nueva canción. Terry me quita mi vaso y coloca junto con el suyo en el borde de la terraza y extiende su mano.

- Me permite este baile a su humilde servidor - dijo con voz suave.
sonrío y tomo su mano. Nos movemos al ritmo de la música, este baile es diferente al anterior, aqui estamos solos. Si este es un sueño no quiero despertar nunca, quiero permanecer en los brazos de Terry. Escucho su acelerado corazón y es como una canción solo para mi.
Siento un beso en mi cabeza y levanto la cara para verlo a los ojos. Me observa con una mirada que me hipnotiza, su rostro se acerca peligrosamente a mi rostro. Puedo sentir su respiración cada vez mas cerca. Entrecierro los ojos y levanto mi rostro, Terry cierra el pequeño espacio que hay entre nuestros labios, al principio es un roce pero de a poco va tomando fuerza y se convierte en un beso dulce y tierno.

Siento los brazos alrededor de mi cintura y yo coloco mis brazos alrededor de su cuello para poder equilibrarme. De a poco nos vamos separando pero sin soltarnos de nuestro abrazo.

Ambos sonreimos, Terry iba a decir algo. Pero ---




Ti - Tiiiii, suena la alarma

-NOOOO!!! - exclamo al levantarme,desanimada.
No podia creerlo, era un sueño. Que mala suerte la mía
Salgo de la cama con paso lento, no tenía ganas de hacer nada solo dormir y volver a tener el mismo sueño y volver a ver a Terry.
Me doy un baño y me alisto para ir a clases de la Universidad, meto mis libros y cuadernos a una pequeña mochila. Salgo de mi habitación y desayuno rápidamente no quisiera llegar tarde a la clase de anatomía. Cierro la puerta de mi departamento y corro las pocas cuadras hasta llegar al campus de la Universidad.

Miro mi reloj "debo apurarme" me digo y atravieso el patio corriendo, en eso doy la vuelta en la esquina y choco con alguien y ambos caemos.

"Alguien vio la matricula del camion" me pregunto aturdida en el suelo, agito un poco la cabeza para despejarme y veo una mano, alzo la vista y ahi está. El jóven de mis sueños, me sonrojo. él me mira divertido.

- Lo siento, no me fije - digo apenada.
- nah, no te preocupes. Aunque es una buena manera para conocer chicas - dijo divertido.
- Ja! si como no - le digo sacandole la lengua.
Me sonrie y extiende su mano - Soy Terry y tu? - me pregunta.

Yo lo miro, es el mismo nombre del chico de mis sueños.

-eh, te comieron la lengua los ratones - me dice riendo.
-Ah,..yo..Candy - digo extendiendo la mano para saludarlo. Terry lo agarra y besa el dorso de la mano.

Creo que no fue un simple sueño, quizá debía conocerlo.

-Vamos - me dice Terry.
-A donde? - Pregunto.
-Donde tu quieras, o podemos continuar donde quedamos- me dice como si hubiera tenido el mismo sueño que yo.

Me abraza en medio de los pasillos de la Universidad y automaticamente mis brazos se dirigen a su cuello, ambos nos miramos a los ojos como si no hubiera nadie mas que nosotros.
Nuestros rostros se acercan y nos damos un beso lleno de amor, es algo como si siempre lo hubieramo hecho antes.
Luego del beso nos miramos aún abrazados y sonreimos.

Quizás no fue un simple beso, quizás estabamos destinados a encontrarnos y amarnos hasta que nuestras vidas se acaben y tal vés mas allá de la eternidad.

FIN

lunes, 1 de marzo de 2010

Mis personajes Favoritos




Como que hace tiempo que no posteaba nada...
Mis personajes favoritos de algunas de las series, anime, cartoons, libros, peliculas que he visto o leido.




Anime

Bleach : Ichigo Kurosaki, Ishida Uryu
Blood + : Salomon
Candy Candy : Terry Grandchester
Card Captor Sakura : Eriol H , Shaoran Li
Death Note : Light Yagami
Digimon : Matt Ishida, Tai Yagami, Tk,
Dragon Ball : Goku
Fullmetal Alchemist : Edward Elric
Inuyasha : Sesshomaru, Inuyasha
Naruto : Sasuke, Naruto
Robotech : Rick Hunter

Cartoons:

Avatar: The last Airbender : Zuko
Ben 10- Fuerza Alienigena : Kevin
Danny Phantom: Danny
Total Drama Island : Trent, Justin
W.I.T.C.H. : Caleb

TV. Shows:

Big Bang Theory: Sheldon
Blood Ties : Henry
Bones : Booth
Buffy: The Vampire Slayer : Angel, Spike
Grey´s Anatomy : Derek Sheppart
That 70 Show : Eric Forman
Two and a half men : Charlie

Movies:


Indiana Jones : Indiana Jones
Kate and Leopold : Leopold
Moulin Rouge : Cristian
Pearl Harbor : Rafe
Phantom of the Opera : The phantom
Pirates of the Carabean : Cap. Sparrow
Star Wars : Obi Wan
Titanic : Jack Dawson
Transformers :

Libros:

Crepusculo : Edward Cullen y Dr. Cullen
El jardin de las fieras : Paul Schumann
Harry Potter : Draco Malfoy
Lord of the Ring : Legolas
Orgullo y Prejuicio : Sr. Darcy
Pasos en la oscuridad : Jack

lunes, 25 de enero de 2010

El Amor de una Madre - Cap 8

Capitulo 8

Los sentimientos de Terry

Desde que tengo memoria solo he conocido la soledad, aunque hubo un tiempo aunque breve fui feliz, había tenido una mamá un papá que me amaron, había sentido su amor, sus sonrisas, sus abrazos, sus besos y sus atenciones conmigo. Hay un recuerdo pero que ahora lo tengo borroso, es la de un día de campo, solo recuerdo las caras felices de mis padres y el día soleado que nos sonreía.

Realmente no se cuando cambio todo eso, quizás en el momento que mi padre me subió a ese barco que nos separó de mi madre, la recuerdo corriendo por el puerto siguiendo al barco gritando mi nombre justo antes de caer. Todavía era pequeño no podía hacer nada, no podía ir a ayudarla, mi padre me llevó de vuelta al camarote. Pregunté por mamá y el me dijo que iba a tener una nueva mamá, pero yo quería a la mía no quería una nueva mamá. Y lloré mi padre no aguantando mi llanto salió del camarote y me dejo solo, no me abrazó ni me consoló, pero eso era tan solo el principio de mi triste vida sin mi madre.

Londres era tan diferente a New York el clima casi siempre era nublado y ambiente gris en cambio New York era soleado y tenia mas color, mi padre me llevó a una enorme mansión por dentro era frío, nos recibieron los sirvientes y una señora con cara de cerdo que me miraba como si fuera basura y oliera mal por la mueca que tenia, mi padre me la presentó como su esposa y como mi nueva mamá.

Los días en esa enorme casa eran horribles, la cara de cerdo como la llamaba no pensaba decirle mamá por que sabia que ella no me quería que solo me aguantaba por mi padre, era mala conmigo y siempre me decía cosas feas, decía cosas horribles de mi madre, un día no aguante mas y la empujé aunque era pequeño la hice caer y Salí corriendo a mi habitación sabiendo que mi padre vendría a castigarme. Mi padre no me defendía, ya no me quería, los únicos que me querían ahí era la servidumbre.

Me hice amigos de la cocinera, el jardinero, el chofer, de mi maestro de equitación y mi niñera. 2 años después mi madre vino a visitarme estaba en la sala junto a mi padre parecía que discutían cuando entre con la niñera corrí a sus brazos como la extrañaba ella me abrazó fuerte.

-porque tardaste mucho, mami- dije abrazándola todo lo que mis pequeñas manos podían –te extrañé-.

-no pude venir antes- me dijo sonriendo, como extrañaba esa sonrisa y ver su lunar – yo también te extrañe muchísimo amor-.

Me acerco a ella –aquí hace mucho frío, no me gusta este lugar -le susurré en su oreja – una señora con cara de cerdo es mala conmigo- dije haciendo una mueca.

Solo pudo permanecer a mi lado una semana que recordaría con ilusión en mis largas noches en la enorme casa en la cual vivía. La despedida fue dolorosa para ambos, lo se por que vi en sus ojos la tristeza que la embargaba el dejarme solo sin su protección y su amor por que ella fue la única que me ha amado y protegido. A mi padre solo le ha importado el buen nombre de los Grandchester. Ahora lo recuerdo como si fuera ayer.

-Terry, te prometo que estaremos juntos- me dijo suave mientras hundía su rostro entre mis cabellos. Yo solo pude mover la cabeza afirmando. Lloraría si abría la boca así que no le dije nada solo pude abrazarla. Y ella me sonrió una última vez antes de irse.

Aun recuerdo su sonrisa, esa sonrisa me acompañó mis noches cuando se marchó, se que mi padre le dijo que se marchara, se que mi madre quería que me fuera con ella, lo que no supe era por que mi padre no le permitido que me fuera sino era feliz aquí, yo era feliz al lado de mi madre. Así que no me enfadé con ella cuando se tuvo que ir, aunque la despedida fue muy triste para ambos.

Desde ese momento le perdí el respeto a ese hombre que me separó de la mujer que me amó hasta ese momento. Esa fue la última vez que le dije papá…

Pasaron los años y el duque tuvo 3 hijos más con la cara de cerdo, siempre he sido un estorbo en esta familia, tengo que soportar los gritos de la cara de cerdo, mi padre nunca dice nada para defenderme, absolutamente nada.

Me han inscrito a varios colegios internados, nunca encajé en ningún lugar, me expulsaban por pelear y llegar borracho a clases. A mi corta edad ya fumo y bebo, incluso cuando se me da la gana me meto en peleas callejeras. Es como una forma de descargar la ira que siento.

Mi padre me ha inscrito a colegio San Pablo aunque ya saben de mi reputación y las cosas que hago no me han expulsado por los donativos que mi padre da al colegio, así que hago lo que quiero.

Mi única amiga en esa cárcel como lo llamo, es Teodora mi fiel compañera, mi caballo. Todos en esta cárcel me temen por que dicen que soy un delincuente, no me importa lo que dicen.

---

El invierno ha llegado, estoy en un barco que se dirige a América, había pensado mucho el hacer este viaje, aunque soy menor de edad pude abordar, estoy harto de la vida que tengo en este momento recuerdo la promesa que nos hicimos con mi madre el estar juntos, voy a reunirme con ella y pedirle si puedo vivir con ella.

New York, muy diferente a Londres hay mas gente y mas luces, ni bien salgo del puerto, comienza una tormenta de nieva, hace mucho frió pero eso no me impide ir directamente a casa de mi madre.

Estoy parado en la puerta sin saber que hacer, el viento frío que sopla no lo siento, estoy nervioso muevo mi brazo lentamente y toco la puerta, espero unos minutos y me abre la sirvienta que una vez fue mi nana.

Se sorprende de verme-ah…es usted señorito Terry- va en busca de mi madre, se dirige a una puerta y toca, se abre y ahí la veo tan hermosa como un ángel –su hijo señora-.

-mamá- digo, ella viene a mi corriendo -Terry- dice hacia tiempo no escuchaba su voz -Terry- me mira de pies a cabeza –como has crecido- cierro los ojos –no te quedes ahí, entra- me dice.

Entro a la casa era acogedora y caliente a comparación a la residencia Grandchester –haré que la mucama te prepare algo caliente- escucho que dice ya que esta detrás mió me doy la vuelta –Mamá- digo y nos abrazamos. Hacia tanto tiempo que no recibía un abrazo se sentía tan agradable, mi madre como la había extrañado.

–Mi querido Terry- me abraza más fuerte, cierro los ojos para disfrutar de su calidez, no quería salir de sus brazos que una vez me habrían brindado consuelo, cariño y calmaron mis miedos.

Escucho risas que provienen de la otra habitación y ella se pone tensa y afloja su abrazo -ya no podrás volver aquí- me dice, abro los ojos - por que no se ha revelado que tu eres mi hijo – me dice apenada no quería verle la cara –Terry no interpretes mal, yo te adoro – sabia que lo lamentaba pero me ganó mi rabia y mi orgullo, ella quería abrazarme pero me separé violentamente y su collar que tenia puesto se rompió y Salí rápidamente de la casa. Aun podía escucharla a pesar de la tormenta –Terry… Terry, eres hijo de los Grandchester, promete que no le dirás a nadie que eres mi hijo, no lo digas a nadie…a nadie –corría sin rumbo fijo, no sabia que iba a hacer a partir de ese momento.

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El viaje de vuelta fue amargo, me quedé en mi camarote, solo salía para comer y por las noches a pasear por los pasillos.

Solo podía pensar en lo que pudo haber sido si mi madre no me hubiera rechazado. Los abrazos, las sonrisas compartidas, almuerzos y cenas en compañía. Creí que mi vida iba a ser diferente, iba a alejarme de los malos tratos de la cara de cerdo, las burlas y malas caras de sus hijos, la indiferencia del duque. Aunque se que los únicos que me han mostrado cariño ha sido las sirvientes, pero estoy seguro que se hubieran alegrado que no regresara sabiendo que era feliz lejos de las frías paredes de la residencia Grandchester.

Mis pensamientos se mezclan entre la neblina, mi madre me rechazó se que reaccioné mal, me hubiera gustado pedirle perdón pero el orgullo no me deja. Me apoyo en la baranda mirando hacia el mar. Adentro hay una fiesta pero eso a mi no me importa no estoy de animo para festejar. Aquí afuera hace frío pero no lo siento, una lágrima cae por mi mejilla. Debo regresar a Londres por que no tengo a donde mas ir. Debo regresar a mi solitaria vida hasta que tenga edad para poder realizar mis sueños.

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He conocido un ángel que salio de la niebla, un ángel pecoso. Me hizo olvidar de mi dolor por un momento. En la soledad de mi camarote no puedo dejar de pensar en ella. Tan dulce, tan linda y sin conocerme se preocupó por mi, espero volver a verla.

Londres con su clima que me deprime, la pude ver de lejos estaba con 2 jóvenes que se la llevaron. Alquile un vehiculo y me dirigí a un hotel, prefiero permanecer el menor tiempo en esa enorme casa y su gente.

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No puedo creer que el destino fuera bondadoso conmigo, la volví a ver, estudia aquí en el San Pablo. Justo interrumpí la misa y la vi, en toda la masa de negras vestiduras, ella era el ángel vestida de blanco. No me importó el castigo de la hermana Grey.

Conforme pasaba el tiempo me di cuenta que era diferente a cualquier otra chica que haya conocido. Era bondadosa, de buen corazón y no le importaba los castigos con tal de ayudar a sus amigos. Como cuando salio del colegio solo para comprarme medicina cuando llegué herido y por error fui a caer en su dormitorio, aunque se que me comporté de mala manera y no le pude agradecer el haber cuidado de mi. Albert nos nombró los rebeldes del colegio San Pablo.

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Ella conoce mi secreto, por error había dejado una foto de mi madre, ello lo vio, no pude evitar descargar mi frustración con ella, me prometió que no le diría a nadie y se que no lo hará. Pero me siento mal por haberme comportado con ella. Después de haberse ido me quedé solo con mis amargos recuerdos, el anhelo de ver a mi madre, su rechazo, el amargo regreso, la luz que me iba sacando de a poco de la oscuridad, un ángel que me cuida aunque no lo sepa un ángel pecoso que me hace olvidar mis problemas, también recuerdo las palabras de la cara de cerdo, la indiferencia del duque, los ojos acusadores de sus hijos. No lo soporto y salgo a despejarme, voy a visitar a mi fiel compañera Teodora. Cabalgo aunque se que pronto lloverá, escucho un grito “es Candy” y cae por las escaleras, voy a su lado, esta desmayada, la escucho murmurar -Anthony- esa fue la primera vez que escuché el nombre de mi rival

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Me sentí fatal cuando supe que mi rival con quien iba a pelear por el cariño de Candy estaba muerto. Pero no podía retractar mis palabras mi orgullo era demasiado fuerte. Me lo contó cuando nos encontramos en el zoológico que trabaja nuestro amigo Albert, habíamos disfrutado de un buen paseo y me pude burlar de ella, pero tuve que estropearlo con mi gran boca. Nos enojamos y me fui para no decir algo que me pudiera arrepentir.

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El festival de mayo fui la primera vez que participé por que ella iba a estar presente aunque estuviera castigada eso no iba a detenerla para que disfrute de ese día, estuvo disfrazada de Romeo y Julieta, disfruté su compañía reímos, corrimos, bailamos pero tuvo que estropear hablando de Anthony, se que esta mal ponerme celoso de un muerto pero lo único que he conocido es la soledad y el rechazo y por lo tanto siento esta inseguridad de que pueda rechazarme o no sienta lo mismo que yo. Por eso me comporté así con ella. Me fui y la dejé sola, pero no pude permanecer mucho tiempo enfadado con ella así que fui al cuarto de meditación donde ella había sido castigada y la salve de que la descubrieran.

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Han llegado las vacaciones de verano y como cada año me voy a Escocia, para alejarme de mi padre. Prefiero estar solo que estar soportando a su esposa y sus hijos. Se que Candy vendrá al colegio de verano.

Loa días son tranquilos no estoy solo, Mark y su madre me hacen compañía, a Mark lo considero como un hermano menor, su madre se preocupa de que coma bien incluso me invita a cenar a su casa para que no me sienta solo en esa enorme casa, soy como su segundo hijo. Juego con Mark hasta que su madre nos llama a cenar, hay días que me quedo a dormir cuando sin darnos cuenta se hace tarde y su madre no me deja marcharme diciendo que podría ser peligroso. En momentos así pienso en mi madre e imagino como podría haber sido si mi padre no me hubiera alejado de ella. Me hubiera cobijado en los días fríos, cenaríamos juntos, me leería los libros que ahora poseo y que guardo con recelo incluso me castigaría si hacia travesuras, por un momento sonrío pero al instante frunzo el ceño y aparto esos pensamientos de mi mente y me duermo.

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El día era soleado perfecto para dar una vuelta por los alrededores de seguro Candy ya habría llegado al colegio. En eso pensaba cuando aparece la madre de Mark y me dice que había una mujer que quería hablar conmigo. Bajé las escaleras, pensando que podría tratarse de la pecosa, en una de las habitaciones estaba ella, mi madre. Me sorprendí pero al instante cambie mi expresión por una de ira, ¿Qué hacia ella aquí?

-escúchame por favor- me dijo –lo lamento tanto- no quise escucharla –sal de aquí, no eres bienvenida- mi voz era fría, pero estaba herido, quería lastimarla, que sintiera lo que sentí con su rechazo –no lo haré hasta que me escuches- me dijo con los ojos llorosos. La miré, no sabia que hacer si se quedaba un momento mas, seguro que era capaz de perdonarla –sino te vas tu, me iré yo…regresaré por la mañana y cuando vuelva mas te vale que no estés aquí- dije finalmente y salí de la habitación, lo mejor era alejarme de ella, me dirigí a la puerta y salí dando un portazo. Al salir me di cuenta de mis acciones pero, cerré los ojos y me corrí hasta la casa de Mark, estoy seguro que me permitirán dormir esta noche con ellos.

A Mark no le importó que me quedara y tuve un día tranquilo, por la noche en mi cama no dejaba de pensar en ella. ¿Por qué estaba aquí? ¿Realmente quería disculparse? Con estas preguntas y más me quedé dormido.

Por la mañana regresé a casa no había nadie, se había ido, por un momento pensé que se quedaría. Creí que pelearía por mi, pero por lo visto me equivoqué y nuevamente me dejó.

Continuará…

El Amor de una Madre - Cap 7

Capitulo 7

La mañana era preciosa, salí a despejarme un poco antes de poder hablar con Terry, por la tarde estaba ya estaba preparada para enfrentarme a él, salí en dirección a la mansión, toque la reja y una amable mujer me atendió le pedí que me permitiera hablar con mi hijo, me miró asombrada por lo que dije, seguramente ella pensaría que su madre era la mujer con la que estaba casada Richard, me miró fijamente para ver si había algún parecido, al parecer si lo encontró porque me dejó pasar, entre el interior el ambiente era frió, de una de las puertas salió Terry, al verme su cara cambio de uno tranquilo a una tensa y una mirada de odio que me atravesó el alma.

-escúchame por favor- le suplique –lo lamento tanto- el no me escuchó –sal de aquí, no eres bienvenida- su voz era tan fría como la misma casa que habitaba. –no lo haré hasta que me escuches- le dije con los ojos llorosos. El me miró no se que estaría pensando –sino te vas tu, me iré yo…regresaré por la mañana y cuando vuelva mas te vale que no estés aquí- dijo finalmente y salió de la habitación, se escucho un estruendo al cerrar la puerta con fuerza. Sabia que Terry estaba lastimado y enfadado pero no pensé que fuera tanto.

No se cuanto tiempo estuve parada en el mismo lugar cuando la amable mujer me dijo que la cena estaba lista. –No me quedaré a cenar- le dije amablemente, ella sonrió –es un poco tarde para que regrese, los caminos pueden ser peligrosos para una mujer sola, mejor quédese a dormir-.

-pero….y Terry, donde pasará la noche- le dije preocupada, -el va a pasar la noche en mi casa en compañía de Mark- dijo.

-gracias por…por cuidar de Terry- dije aliviada al saber que tenia a alguien que cuidara de el mientras no estuviera a su lado.

No pude dormir mucho esa noche, salí al balcón a tomar un poco de aire, el paisaje era maravilloso por la noche…pude ver el lago, la luna reflejándose en el. Mi mente se despejó ya estaba mas tranquila, no me daría por vencida, no podía irme sin su perdón.

A la mañana siguiente me fui a mi hotel después de que la amable mujer me diera el desayuno, por la tarde fui por los alrededores pensando que paso a seguir me acerque al lago los reflejos del sol en el lago era tranquilizador, me recargué en un árbol, cerré los ojos y suspiré “que hacer, como proceder, como acercarme” una lagrima se me escapó surcó mis mejillas, di una mirada a la enorme residencia. Ya estaba lista mentalmente para un nuevo enfrentamiento, siento una mirada y miró, ahí había una jovencita con una flores en la mano era rubia, pero no me di el lujo de ver mas porque me entro el miedo de que me reconociera y salí corriendo. Ya habría otro momento para ir a ver a Terry.

Al llegar al hotel, el recepcionista me dije que tenia un telegrama, me lo entrega y me voy a mi habitación a leerlo tranquila. Una vez ahí leo el telegrama, me puse pálida. Era Robert diciendo que necesitaba regresar de inmediato que habían cambiado la fecha de estreno y que debíamos empezar a ensayar.

Mañana debía ir a hablar con Terry, era mi ultima oportunidad, después de esto tal ves no habría otra, hasta quizás lo perdería para siempre.

El Amor de una Madre - Cap 6

Capitulo 6

El nuevo día trae consigo nuevos fuerzas, nuevas experiencias, cada día es un paso mas para llegar a la meta impuesta. Pero para llegar a la meta hay que afrontar muchos obstáculos que a veces pensamos que nos son imposibles pero cuando pasa sentimos satisfacción sabiendo que estamos a un paso mas de alcanzar nuestros sueños. Algunos dejan de soñar en el camino no sabiendo que si hubieran hecho un esfuerzo mas lo hubieran alcanzado, solos los valientes siguen el sendero, yo nunca me he caracterizado por ser una persona que deja las cosas a medias por eso mismo tras meses de espera me encuentro hay en un barco, doy una mirada a la estatua de la libertad, aquella que se despide silenciosamente de mi.

El día es soleado, el clima es perfecto, me dirijo a mi camarote a descansar el viaje va a ser largo pero el ver la rostro de mi hijo me da fuerzas, solo quiero su perdón y que me acepte. Los días pasaban lentamente me dediqué a pasear por los pasillos mirando el mar, leyendo el libreto para la próxima puesta en escena, admirando el atardecer.

Llegamos al puerto durante la mañana, nos recibió el clima nublado de Londres a pesar de ser verano, el sol brillaba por momentos. Me dirigí al hotel para poder descansar del viaje y poder almorzar, en todo momento pensando que iba a decirle a mi hijo una vez que lo tenga en frente.

A la mañana siguiente me dirigí a la residencia de los Grandchester, iba disfrazada para no llamar la atención. Me atendió una amable mucama, pregunte por Ferry, creí poder encontrarme ahí pero me dijo ella que se encontraba en Escocia en una villa que tenia la familia para pasar las vacaciones de verano como cada año, se lo agradecí y le pedí que no le dijera de mi visita a nadie.

Regresé al hotel en parte triste de no encontrarlo y otra parte aliviada por que estaríamos solos nadie nos iba a molestar, ahora sabia el siguiente paso era el conseguir un transporte hacia Escocia. Estaba cada vez mas cerca, esa noche dormí tranquila soñando con un encuentro feliz con mi hijo.

Dos días después estaba de camino hacia Escocia, estaba nerviosa y me dedique a ver el paisaje, era hermoso, las praderas verdes, el sol brillaba a través de los árboles, el canto de los pájaros era música que me calmó.

Llegué la tarde del día siguiente, me instalé en mi hotel, la habitación estaba reservado a mi nombre no tenia miedo de que me reconocieran, estaba en un pueblo pequeño así que no había problema de que alguien me reconociera.

Luego del almuerzo caminé por el camino arenoso, pregunté por la villa Grandchester una vez que me indicaron me dirigí ahí. A lo lejos vi una hermosa mansión cerca de un lago, no supe cuanto tiempo me quedé viendo la estructura cuando me di cuenta estaba anocheciendo, ya era tarde así que volví al hotel, mañana iba a ser un largo día.

-espero que puedas perdonarme, Terry- susurré antes de cerrar los ojos y caer en la inconciencia.

Continuará...

El Amor de una Madre - Cap 5

Capitulo 5

En lugar de ser el mejor día de mi vida se convirtió en el peor por causa del miedo que me invadió. Si no hubiera dicho eso estarías aquí conmigo.

Salí a su encuentro, tomé su mano lo miré de pies a cabeza –como has crecido- dije tiernamente –no te quedes ahí, entra- él entró lentamente –haré que la mucama te prepare algo caliente- dije.

Estabas de espalda a mi, te das la vuelta -mamá- dijiste, en ese momento me sentí la mujer más feliz del mundo, esa era la palabra mas maravillosa que había escuchado, hacia tanto que no te escuchaba y tu voz me pareció como la de los Ángeles. -Terry- te respondí, nos abrazamos, por primera vez en mucho tiempo me sentí tan dichosa, finalmente estabas a mi lado. Tu maleta me lo confirmaba, querías estar junto a mí como yo también quería. Así debió ser desde el principio como la familia que una vez fue. –Querido Terry- tuve como una especie de flashback al tenerte ahí, recordaba cuando eras pequeño y te refugiabas en mis brazos.

Unas risas interrumpen mis pensamientos y me devuelven a la realidad, me separó de él y lo miro –ya no podrás volver aquí-dije con el dolor en mi corazón. El se puso tenso –por que no se ha revelado que tu eres mi hijo- mi pequeñó Terry no me miraba, sabia que estaba enfadado por mi cobardía –Terry no interpretes mal, yo te adoro –él se separa de mis brazos de manera violenta y mi collar vuela y se rompe al igual que mi corazón y te veo correr hacia la puerta -Terry- corro detrás de ti, abres la puerta y corres hacia la calle –espera Terry- dije, te veo desaparecer entre la ventisca –Terry, Terry, eres hijo de los Grandchester, promete que no le dirás a nadie que eres mi hijo, no lo digas a nadie…a nadie – grité pero no pude verte mas.

Hubiera querido decirte tantas cosas muy distintas a las que te dije, esa noche lloré maldiciendo mi cobardía, necesitaba recuperar a mi hijo, pero ahora no era su padre el que nos separaba, ahora era el orgullo y la cobardía, con tal de recuperarte gritaré a los cuatro vientos sin importarme las consecuencias, que Terry era hijo del mismo duque y una actriz americana.

Esperaría a que termine la temporada y arreglar algunos asuntos, ahora iba a ser yo la que me dirija hacia donde te encuentras para recuperarte, se que será difícil, por que conociéndote habrás heredado el orgullo de tu padre. Pero no me dejaré vencer, en el pasado me dejé pisar por el que dirá pero ahora no me importa sino tengo el amor de mi hijo.

Continuará.....

Notas: Para este capitulo tuve que ver el episodio 38 varias veces para el dialogo del encuentro entre madre e hijo.

El Amor de una Madre - Cap 4

Capitulo 4

Solo pude permanecer a tu lado una semana, que aproveché al máximo de esta contigo, durante ese tiempo no volví a ver a Richard hasta el ultimo día en Inglaterra. Le pedí por ultima vez que me dejara llevármelo, el se negó, la despedida fue un trago amargo tanto para mi como se que fue para mi Terry.

-Terry, te prometo que estaremos juntos- le dije suave mientras hundía mi rostro entre sus cabellos. El solo asintió.

El destino fue cruel con nosotros, el orgullo y el deber nos separó, aquel a quien amé me arrebató de mi lado lo más preciado que tenia, mi Terry.

No se como pude aguantar todos estos años pensando que otra le daría el amor que necesitaba. Para disminuir ese dolor me enfrasque en mi carrera para que cuando volviera a verte estuvieras orgulloso de tu madre.

Han pasado años desde la ultima vez que escuché tu voz, tengo fotografías tuyas que he recibio de tu parte, pero una cosa es verte en un papel y cuanto has crecido que tenerte entre mis brazos y verte crecer. Me he perdido muchas cosas de tu infancia, pero tu siempre me has escrito me alegra que no te hayas olvidado de la persona que te dio la vida y anhela tu regreso.

Todos los años en tu cumpleaños te enviaba algo para que no me olvidaras, juguetes, fotografías mías, también libros que una vez me pertenecieron y que ahora iban a ser tuyas. Esperaba que los recibieras con entusiasmo y me imaginaba tu cara de felicidad al recibirlos. Mi mayor temor era que pudieras rechazarlos....temía tu rechazo.

Nuevamente invierno, cada año es lo mismo, siento el frió no solo físico sino también lo siento en mi corazón al no tener a mi Terry a mi lado, esta época me siento mas sola. Salgo del teatro después del ensayo y me dirijo a casa, el viento gélido me llega hasta los huesos intento abrigarme más pero se que es inútil, al llegar a casa solo me recibe la sirvienta que tenia ya preparada mi cena, luego de retirarse la sirvienta la casa se sume en silencio, la soledad y los recuerdos son mi compañeras en los días de frió, la que calienta mis sabanas, me sonríe en los días calidos y la que me felicita por mis triunfos. En realidad no poseo amigos verdaderos, este mundo de la farándula es pura apariencia no sabes quienes son los que hablan de ti a tus espaldas y luego te sonríen como si nada. Al único que puedo decir amigo es a Robert quien ha estado conmigo en mis peores momentos cuando creí que no me quedaba nada y no tenia caso pelear cuando quería acabar con esta vida de sufrimiento, el me ayudo y me hizo recordar la promesa que una vez le hice a mi Terry.

Que hubiera pensado Terry de su madre cuando supiera que su madre había dejado de luchar por el, fue gracias a Robert y al recuerdo de Terry que salí adelante y dediqué todas mis actuaciones a mi hijo como si el estuviera viéndome.

Sonrío, no quiero pensar en los momentos malos de mi pasado.

–A ver que le voy a comprar a Terry para esta navidad. -

El día estaba frío mucho mas que el día anterior, era mi día libre así que ese día tenia invitados a cenar para celebrar el inicio de la temporada, por un momento pensé en cancelarlo no solo por el clima, tenía un presentimiento que algo iba a pasar pero lo ignoré.

El día pasó mas rápido de lo que a mi me hubiera gustado, ya estaba todo listo para la cena, había comprado el regalo para mi Terry, a la hora prevista llegaron los invitados, eran unos pocas personas a las que podía considerar amigos, tuvimos una cena tranquila la charla era tranquila, luego de la cena pasamos al living para seguir la charla sin interrupciones.

Luego de una hora de bromas y charlas animadas entra la sirvienta preguntando por mí, me acerco a la puerta, me susurra para que nadie escuche –señora, su hijo-.

No podía creerlo, saldo del living y efectivamente justo en la puerta con su maleta en mano estaba mi hijo…mi Terry.

Continuará....